miércoles, 21 de marzo de 2012

La función orientadora del docente actual

Actualmente se observa un cambio en el proceso educativo y en el desempeño que cumple el docente dentro de la institución educativa y la sociedad, puesto que, en el pasado se percibía un maestro tradicionalista que era considerado como el único portador de conocimiento donde el alumno tenía un rol pasivo, debía reproducir la información de la misma manera en que el maestro la trasmitía, es decir, había un enfoque memorístico, repetitivo, rígido, de la educación y de sus actores.

Esta visión del rol del docente ha sido trasformada, debido que hoy en día se fomenta una educación activa y participativa, donde se tienen en cuenta las necesidades particulares de los alumnos, y donde el docente sirve como guía y acompañante del estudiante durante su proceso de aprendizaje. Asimismo, dentro de su rol está el de ser un formador que busca en sus estudiantes no sólo el desarrollo intelectual, sino que también se interesa por garantizar la protección, el cuidado, el aprendizaje intelectual y de valores que garanticen vínculos que favorezcan la sana convivencia en la sociedad en donde se desenvuelvan.

De igual modo, el docente actual debe apoderarse de los temas transversales y enseñarlos, para que los niños garanticen sus derechos. Debe trabajar dentro del aula temas relacionados con derechos humanos, salud educación sexual, educación para el medio ambiente, valores, y prevención de desastres

Considerando esta nueva visión del docente como formador integral, surge un nuevo campo de trabajo dentro y fuera de las escuelas, relacionado con el término orientación escolar, profundizando este concepto como “un proceso de ayuda continuo a todas las personas de la comunidad educativa, en todos sus aspectos, con una finalidad de prevención y potencialización, mediante programas de intervención educativa y de desarrollo social, basados en principios científicos y filosóficos” (Osorio, M., 2009). De este modo, la orientación escolar puede ser considerada como una ayuda continua que se ofrece a los estudiantes y demás actores educativos, en temas relacionaos con el estudio, la adaptación escolar y las circunstancias que obstruyan el óptimo desarrollo integral. Por esta razón, dentro de la labor docente se deben incluir espacios y funciones que permitan su desempeño como orientador.

En esta práctica como orientador, se espera que el docente sea capaz de desempeñarse como observador crítico de posibles circunstancias o problemas que se generen dentro o fuera del aula y empañen el proceso de formación de las personas involucradas. Debe idear estrategias de prevención en posibles casos que puedan ocurrir, o del mismo modo tratamientos oportunos y adecuados en situaciones que se estén presentando. Cabe destacar que, esta labor no es sólo responsabilidad del orientador, sino que se debe crear un vínculo de correspondencia y co-responsabilidad con las demás personas que están presentes en el contexto en donde se desenvuelven los niños, específicamente con el Estado, la sociedad y la familia.

Es importante mencionar que, el rol del orientador escolar no es un trabajo que sólo involucra al docente, sino que, por el contrario, es un trabajo que, en la búsqueda del éxito, involucra profesionales de distintas disciplinas, entre las que encontramos psicólogos, psicopedagogos, terapistas del lenguaje, entre otros. Éstos cumplen una labor en equipo para diagnosticar y proponer medios de intervención coherentes y adecuados en casos específicos, evidenciándose así el principio de interdisciplinariedad, el cual es uno de los cinco principios fundamentales de la orientación escolar.

Por otro lado, encontramos inmerso en la orientación escolar el principio de prevención, el cual se refiere a la intervención del orientador antes que aparezcan situaciones específicas, que puedan empañar de forma negativa el desempeño y la formación integral de los actores educativos, y logren dejar huellas y consecuencias que detengan el máximo desarrollo de las potencialidades de los alumnos.

Cabe agregar que, el máximo desarrollo de las capacidades es otro de los principios básicos de la orientación escolar, el cual se centra en el desarrollo de las habilidades y potencialidades de las personas, siendo también un fin básico del educador como formador integral, pues éste dentro de su función como orientador, es quien debe servir de facilitador para que sus estudiantes logren alcanzar su desarrollo máximo. Por lo cual, debe conocer a cabalidad las etapas evolutivas en que se encuentran sus niños, conociendo así el alcance de sus capacidades, según las características individuales de cada niño y el contexto en donde se desenvuelven.

Se evidencia así la existencia del principio de intervención social, donde no se olvidan los factores externos en los que se desenvuelven los niños, fuera del marco escolar, entre los que podríamos mencionar la familia, la comunidad, la sociedad y el Estado, entre otros. Éstos también influyen en el desarrollo y la formación de los alumnos en sus diferentes áreas de conocimiento.

Por último, nos encontramos el principio de intersectorialidad, el cual hace referencia a la necesidad en algunos casos de apoyo externo por parte de instituciones ajenas, o sectores que puedan cooperar de forma positiva en la intervención o prevención dentro de la orientación escolar es posible concluir que el educador debe tener en cuenta grandes aspectos a desarrollar en los niños y adolescentes. Entre éstos encontramos el de protección y cuidado, por medio del desarrollo de aprendizajes significativos que brinden a los niños un ambiente sano que garantice una convivencia en paz, por medio de la creación de vínculos entre los contextos en que se desarrollan los niños y adolescentes: escuela, sociedad y Estado, que son responsables de su formación y cuidado como seres integrales. Garantizando así una educación pluricultural, en donde no se presenten discriminaciones de ningún tipo dentro de los actores educativos, a fin de evitar la exclusión y homogenización de la práctica educativa.

Adaptación realizada por: Osmery Rojas

Tomado con fines instruccionales de Orientador escolar, perfil del docente actual. Universidad del Norte. Disponible en: http://www.uninorte.edu.co/divisiones/iese/lumen/ediciones/8/articulos/orientacion_escolar_kgomez.pdf

8 comentarios:

  1. La experiencia nos dice que algunos alumnos alcanzan las capacidades intelectuales básicas y aprenden a pensar sin necesidad de una instrucción formal y metódica, las adquieren y desarrollan un pensamiento abstracto a través de aprendizajes particulares y de las áreas del currículo, pero con otros es válida la premisa que nos dice que el aprender a pensar no se adquiere en abstracto sino a través de un aprendizaje especifico, otros alumnos necesitan programas complementarios o refuerzos para adquirir los modos de pensamiento y actitudes, esto es, en algún momento de su escolarización han necesitado o necesitarán de actividades complementarias. La adquisición de capacidades generales es un requisito necesario para otros aprendizajes y necesarias para el acceso comprensivo, cognitivo y aplicativo del currículo escolar vigente.
    La capacidad de pensar es un conjunto de habilidades complejas. Por un lado esta el conocimiento y por otro el pensamiento, son interdependientes entre sí, pero distintos. El pensamiento es la capacidad de aplicar el conocimiento de modo eficaz. Cuanto más conocimiento el pensamiento es más rico, pero personas con el mismo conocimiento pueden diferenciarse en el pensamiento, es decir en la aplicación de lo que saben.
    Con relación al aprender a conocer la demanda es doble, quizás lo más adecuado sería enunciarlo desde la perspectiva del alumno como un aprender a conocerse y desde la óptica del educador orientador enseñar a ser persona.
    Ana Morillo CI:9521183
    Educ integral nocturno sección 901

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  2. Ser docente ayer, hoy y en el futuro ha sido, es y será una enorme responsabilidad la que, a la vez, se constituye en un privilegio singular que todos los que ejercemos la docencia conocemos. La posibilidad de contribuir a la formación de personas es, sin duda, una tarea ardua y, por qué no decirlo, envidiable, que hoy tiene posibilidades reales de tener alcance global. Una nota futura se dedicará a relatar algunos de los logros ya obtenidos en este ámbito y sus posibles proyecciones.
    El que escoge la profesión docente, comienza un camino que está profundamente marcado por el fin último y primera prioridad que incluye su práctica: que los estudiantes aprendan y se desarrollen.
    Esa prioridad involucra una responsabilidad enorme, y requiere de personas que tengan grandes capacidades, difíciles de enumerar en dos párrafos. De lo que no hay duda es que esas capacidades involucran una gran exigencia, a la que en el día a día los docentes deben dar respuesta. Tenemos la opción de dejar que esa exigencia sea algo externo, en ocasiones molesto, o asumirla como propia. Que un docente deba estar al tanto de cómo se divierten sus alumnos, de qué lugares obtienen la información, qué es lo que les interesa, cómo aprenden mejor… ese es el desafío. Conocer a los alumnos, hoy como antes, pero también hoy más que nunca, cuando el avance en la diversidad de opciones para acceder al conocimiento es muy rápido y es necesario estar al día. Conocer lo que hacemos, significa actualizarse, no sólo con lo que está en un libro, también con lo que hacen otros en mi tema, con lo que se está descubriendo, hoy están las vías para acceder a esa información. Conocer como lo hacemos, estando abiertos a mirarnos y escrutarnos, permitiendo que otros nos miren y nos apoyen en el proceso de mejorar.

    Maria Fernanda Romero 19.015.342 seccion 901

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  3. El docente como orientador es aquel que ayuda al alumno en asuntos relacionados con la situación escolar y de aspectos su vida en general, para que a lo largo de su recorrido, realice elecciones acordes con sus intereses, capacidades y situación personal. Enseña con hechos, llega al estudiante logra estimularlo de manera tal que deja en el aprendizajes valiosos. Anteriormente la orientación se limitaba a la resolución de las dificultades escolares o problemas de estudio.
    Actualmente es la orientación durante la etapa escolar, donde el docente en su función de orientador no se siente pleno por ver que su trabajo ha dado resultado, sino que va mas allá de una orientación general a todo su grupo, el docente busca de manera particular, adentrar en la vida de cada uno de los niños y niñas.
    Rosanna Campos CI:13288419
    Educ Integral Nocturno
    Sección 901

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  4. Profundizar en el “ser docente hoy” significa reflexionar en torno al rol docente, el saber pedagógico y didáctico en su relación con la sociedad del conocimiento y con la responsabilidad ética e ineludible que los docentes tienen hoy en la formación de ciudadanos capaces de contribuir al avance de nuestra sociedad.
    Si están capacitados para actualizarse y renovarse con la velocidad y prontitud que exige la sociedad del conocimiento. Y, por el otro, si tienen dominio pedagógico y didáctico para desarrollar en los estudiantes las competencias ciudadanas referidas a objetivos y temas transversales como los derechos humanos, la tolerancia, la no discriminación, la deliberación democrática, el respeto a la diversidad social y cultural, al reconocimiento del otro. La investigación ha mostrado que los docentes, desafortunadamente, no están plenamente preparados para asumir estos desafíos.
    El ser docente hoy es un ser demandado y emplazado, que requiere interrogar su rol, repensar y reconstruir el saber pedagógico y didáctico pero por sobre todo es imperativo que las instituciones formadoras se pregunten dónde deben poner el acento. Es decir, discriminar entre lo sustantivo y lo secundario, lo esencial y lo accesorio si desean contribuir al cambio necesario en el ser docente de hoy y futuro.

    Su función orientadora es diaria, en todas partes, sin darse cuenta, y con toda la mística y dedicación que su vocación y amor requiera.


    MAIBA ROJAS
    SECCION 901
    EDUCACION INTEGRAL . NOCTURNO

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  5. El rol del docente actual como agente de la orientación es de gran importancia para ayudar a sus educando a conocerse a si mismo conocer sus actitudes y aptitudes que forman parte del buen desarrollo físico y-mental formando así un ser integral capas de insertarse en la sociedad de manera efectiva. Según la conceptualización de Rodríguez (1991:11) El conocimiento de si mismo y del mundo que nos rodea al individuo constituye elementos esenciales. Quien señala Orientar es, fundamentalmente, guiar, conducir, indicar de manera procesual para ayudar a las personas a conocerse a si mismo y al mundo que los rodea; es auxiliar a un individuo a clarificar la esencia de su vida, a comprender que el es una unidad con significado capaz de y con derecho a usar de su libertad, de su dignidad personal dentro de un clima de igualdad de oportunidades y actuando en calidad de ciudadano responsable tanto en su actividad laboral como en su tiempo libre.


    Mariella Romero.

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  6. El rol del docente en la actualidad no es solo la de cumplir con los parámetros estructurales de la educación, sino que también debe fomentar dentro de la comunidad educativa que esa educación sea de carácter activo y participativo dónde el proceso de enseñanza-aprendizaje se lleve a cabo de acuerdo a la corriente del constructivismo como nuevo paradigma de la educación en Venezuela. No obstante, el docente debe impartir la educación a sus estudiantes de una forma holística, donde enseñe para la vida y a desenvolverse dentro de la sociedad, es ahí donde el docente rompe con todo paradigma y cumple un trabajo importante como orientador dentro del aula de clases e incluso dentro de toda la comunidad educativa, donde participan docentes,estudiantes,padres y/o representantes con el fin de que todos participen dentro del proceso y mejoren por ende la educación de esa sociedad. Es por ello que el docente es el actor con mayor responsabilidad dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje por que debe ser un eje integrador del hecho educativo al cual pertenece y que sus estudiantes sean mejores ciudadanos, hombres y mujeres responsables, capáces de resolver o superar adversidades y ser creativos y virtuosos.

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  8. La función orientadora del docente actual consiste en dedicarse a esta labor de un modo humanista, la cual permite promover, evaluar, planificar, investigar y aportar los conocimientos que estén enlazados con la orientación para aplicarlos en proceso de formación integral de la persona como agente que interviene en el proceso educativo; cabe destacar que la ocupación del docente consiste en facilitar la ayuda y estrategias al educando que conlleven a alcanzar los hábitos positivos que susciten en el ser humano tranquilidad, placer, bienestar, armonía y calidad de vida.

    Es por ello, que es imprescindible que el docente posea cualidades específicas de su profesión las cuales le permitan detectar las necesidades los estudiantes orientándolos en la toma de decisiones vocacionales de acuerdo a sus intereses, aptitudes y actitudes vinculándolas con los programas de aprendizaje para ayudar a los niños y niñas a conocerse y comprenderse asimismo y a los otros, para responsabilizarse por su propio crecimiento personal y académico, conllevándolos así a experiencias que conlleven a la adaptación social óptima permitiéndoles así descubrir sus potencialidades y a superar sus limitaciones.

    901. Educ. Integral.
    Nocturno

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