Fundamentación social
Ninguna sociedad, por muy sencilla y rudimentaria que
sea, puede funcionar sin normas, el cumplimiento de esas normas y el control de
su cumplimiento. En las sociedades más primitivas y en las mismas tribus
aparece siempre un responsable de la gestión y control. En toda institución
social existen unas normas y control de su cumplimiento que son funciones
sociales necesarias para su buen funcionamiento.
También, en todo grupo humano se dan unas características
y propiedades y entre ellas están las normas del grupo. Aún en lo más sencillo
y simple como es la pareja debe haber unas normas de respeto del uno para el
otro con el fin de poder convivir. El hombre como ser social que es ha de
respetar al otro. La escuela y colegio como institución social, la clase como
grupo y como parte de la escuela y como ser social necesita para poder cumplir
sus funciones y para poder existir humanamente...unas normas de respeto y
convivencia y que haya un control del cumplimiento de las mismas.
Además como lo que desea un alumno con frecuencia está en
contradicción con los deseos de los compañeros, la institución educativa debe
sentar las bases de unas reglas y normas que facilite el bien común al cual
todo miembro del grupo debe adherirse. Los métodos usados para alcanzar este
bien común dependerán de las ideologías pedagógicas y proyectos educativos del
centro. La función principal en este punto es enseñar a aceptar de buen agrado
los canales que el centro y la clase imponen al alumno para su conducta social.
Todo el mundo necesita reglas de conducta para ajustar sus deseos y necesidades
a los demás, y para conservar la afección y aprobación de la gente que le
rodea. Se le enseña a conocer lo que está bien y se hace presión para que actúe
como exige la sociedad.
Fundamentación pedagógica
Además de lo dicho la clase necesita de la gestión,
control, orden, respeto y disciplina para poder conseguir sus fines y
objetivos. Como hemos visto en las definiciones siempre aparece expresamente
que para conseguir los fines educativos, para los aprendizajes, formación y socialización
el cumplimiento de las normas escolares. La educación tiene como función
disciplinar la mente, la imaginación, la atención,... y para conseguirlo es
fundamental y básico el orden, la gestión y control.
También para hacer personas disciplinadas, respetuosas y
otra serie de valores y actitudes sociales. El orden y respeto a las normas
enseña al alumno que el mundo responde de manera ordenada a sus actos y que
ciertos comportamientos irán seguidos de aprecio y estima. Ayuda a comprender
que hay un orden en el mundo. Luego podrá él mismo establecer prudentes
decisiones de su propia responsabilidad y desarrollar su conciencia.
Fundamentación en el rendimiento académico. Son muchas
las investigaciones que han demostrado que en las clases mejor organizadas y
gestionadas se aprende más y se obtienen mejores resultados académicos. Toda la
corriente de escuelas eficaces ponen el orden, respeto, normas disciplinarias
como factor y elemento básico y necesario para una mayor eficacia escolar. Las
clases mejor organizadas son las clases más eficaces.
Los profesores más eficaces son aquellos que tienen la
clase mejor organizada. Toda organización, orden, control y gestión se basa en
la autoridad del docente.
Fundamentación psicológica
Siempre la psicología ha creído que el niño necesita de
un orden, reglas de conductas y normas y, también, de la enseñanza del respeto
a los demás. Ahora bien en estos últimos tiempos ha habido cambios en las
actitudes hacia las razones de esta necesidad disciplinar. En el pasado se
creía que un niño necesitaba disciplina porque la sociedad le pedía comportarse
de una manera muy determinada y no toleraba desviaciones del modelo aprobado de
conducta. Ahora se acepta que el niño necesita de un orden y disciplina para
ser feliz, aceptado socialmente y para un sano desarrollo psíquico.
(Hurlock, 1984). Veamos
algunas razones:
1) El orden le da al niño un
sentimiento de seguridad al ver hasta dónde puede ir y lo que debe y no debe
hacer.
2) El chico necesita de una
influencia básica y sólida de orden para contrarrestar el sentimiento de
inseguridad que sus valores, en constante cambio, le dan. Además le ayuda a
dirigir sus energías por caminos aprobados y comportarse de manera correcta.
3) Al vivir de acuerdo con
ciertas reglas, el alumno es capaz de evitar los sentimientos frecuentes de
culpa que le asustan. De vez en cuando se ve, por así decir, obligado a hacer
algo "mal" y a sentirse culpable, pero los sentimientos frecuentes de
culpa le llevarían a sentirse infeliz y poco ajustado al grupo.
4) Cuando se comporta
correctamente, es aconsejable felicitarle. La felicitación se acepta como amor.
Necesita aprobación y amor para desarrollarse con éxito.
5) El orden le sirve de
motivación para reforzar su yo. Ayuda al niño a llevar a cabo lo que se espera
de él.
6) Ayuda a desarrollar su
conciencia la "voz interiorizada" que le guía a elegir por sí mismo.
7) Ningún niño tiene la
experiencia suficiente para saber disciplinarse a sí mismo, pero con la ayuda
de los adultos puede aprender a comportarse de manera socialmente aprobada y
con el tiempo a tener una sólida autodisciplina y autocontrol.
8) La disciplina
necesariamente, como hemos repetido, ha de adaptarse a la edad. Es inútil y
pérdida de tiempo el enseñar al alumno algo antes de la edad en que es capaz de
comprender la razón de ella. Al explicarle las reglas de conducta y al
felicitarle por seguirlas se les ayuda a comprender los principios, propósitos
y beneficios que lleva consigo el orden.
9) Si no hubieran reglas, el
chico haría lo que quisiera, descubriría pronto que el grupo social no le
acepta, se sentirá rechazado por la clase con los prejuicios de socialización
que le acarrearía en su formación y desarrollo.
10) Al sentarles los límites
de la conducta se favorece el desarrollo de la personalidad y con el control se
le comunica los sistemas de valores personales y culturales.
11) Al explicarle y
razonarle según la edad las reglas de conductas y el porqué de ellas estamos
contribuyendo al desarrollo del pensamiento. Las razones han de estar
enormemente unidas al desarrollo de la inteligencia.
Tomados con fines instruccionales de: García
Correa, Antonio La Disciplina Escolar.- Murcia: Universidad de Murcia, Servicio
de Publicaciones, 2008